![]() |
Para terminar reforzando la idea sobre el uso y consumo del vino durante la presencia árabe en la España medieval y más en concreto Toledo, que tuvo su dominio casi trescientos años hasta el siglo XI y también después en distintas formas, aún perdurara esta presencia en la ciudad, ya dominada por los cristianos. Es lícito aclarar al lector audaz ávido de conocimiento que durante aquellos tiempos aún teniendo muchas prescripciones coránicas que ajustan de alguna manera una forma diferente de vivir la vida respecto de judíos o cristianos, los cuales el consumo de vino no se limita en sus “Libros Sagrados”. Por tanto al ser Toledo un núcleo de interrelación social del momento, no es difícil pensar que el mundo hispanoárabe también consumía vino. |
En Toledo ciudad de gobierno musulmán se entendía la vida más o menos así, lo lícito (halal) y no prohibido (haram) respecto del consumo del vino, dado que podría ser tan solo desaconsejado. (makruh) según plantea la Autora Teresa de Castro en sus estudios.
El Profeta marca unos límites con precisión ante los alimentos que se deben o no ingerir, haciendo incidencia en lo referente a “el consumo de carne sacrificada, la abstención de cerdo y del vino”, que según Teresa de Castro se entiende que si se consumía vino en las clases altas existiendo citas como:
“Et en este dia que el Rey entró ciubtat falló y á Don Abrahem fijo de Ozmán; et
porque bebía él vino, llamabanle Abrahem el beodo”.
Se debe decir y por ello aclarar que en tiempos de los Omeyas (musulmanes menos nómadas) se consumía vino por todas las clases sociales, y se fue restringiendo desde el dominio posterior de los Beréberes (musulmanes nómadas), pero estas poblaciones no rechazaban el mosto con cierta fermentación (nabid) como ya sabemos.
Limitando la Ley el consumo del vino a un elemento “tabú” en el campo árabe, en el plano de la vida terrena, (dado que en el paraíso o la vida eterna existen manantiales de vino y leche para quien cumpla una vida santa). Se debe tener en cuenta que en las otras dos religiones tan solo critican al vino desde un plano moral y estético (borrachera), dejando así realmente al hispano-musulmán de la época consumiendo vino junto a cristianos y judíos en las tabernas de la ciudad, dado su condición de hispano nacido en Toledo (Toleytola) en los siglos IX al XI haciendo también del vino otro aspecto de la armonía de las “tres culturas”. Hay que recordar también que la poesía de influencia árabe tiene muchas alabanzas hacia el vino reforzando a la cultura de la época.





